Me encantan. Y eso que la mayoría de gente, creo que el 95% del sector de la construcción, las odia. Me motiva medir una obra e intentar que quede todo absolutamente medido, sin obviar nada. Disfruto de detallar todas y cada una de las líneas de medición, casi hasta el absurdo. Mis grandes retos son siempre zonificar los trabajos y poderlos listar y valorar de forma independiente. Planta baja, planta piso, cubiertas, exteriores, vallados. Cada paquete como una medición independiente.
Creo que el puntal para realizar una buena medición es dedicar suficiente tiempo a estudiar el proyecto y elegir adecuadamente las partidas implicadas. No debe escatimarse tiempo en este proceso, todo se basa en él. Una vez seleccionadas las partidas correctas, la medición es solo un proceso mecánico.
Dentro de la medición en sí, valoro altamente la columna «descripción». No sirve una medición muy bien hecha donde no haya un detalle de las líneas de medición, en el que se explique para uno mismo y para cualquier posterior agente, qué son todos y cada uno de los números obtenidos.
