Certificaciones en obra
Uno de mis trabajos más valuosos. Ir a la obra, ver lo ejecutado, medirlo y certificarlo. Buscar bajo la última piedra donde hay un euro a certificar. Certificar con la suficiente rigurosidad y metodología para conseguir que el que revise mi certificación se fíe de mí y esté seguro que lo que yo certifico representa fidedignamente la obra ejecutada. Casi siempre lo consigo. Casi.
Datos en obra

En obra, la toma de datos va a la antigua. Una planilla de doble entrada. En columnas partida, y en filas estancias o zonas. Se trata de entrar en una estancia, -una habitación, un baño, una cubierta- y en este habitáculo, medir y registrar todas las partidas ejecutadas. Entrar en el baño 1 y medir revoco, marcos, vierteaguas… Raya horizontal y a otra estancia. Siempre procuro hacer el mismo recorrido en cada certificación, seguir las estancias en un mismo orden.
He intentado en varias ocasiones, sistematizar la toma de datos con una tablet y trasvasar la información al programa de mediciones de forma automática, pero la casuística de las obras es tan diversa que nunca lo he conseguido. Pasaba más tiempo arreglando columnas de excel que lo necesario para hacer los mismo en papel. Le sigo dando vueltas.
Trazabilidad
Es muy iportante en mi opinión describir cada linea medida en la columna comentario. Si no es así, es imposible en el mes o mese siguientes poder comprobar si un elemento ha sido certificado o no. Evidentemente, es un sobre trabajo frente al apuntar al tun tun, pero a la larga es mucho mejor, sin duda alguna. Si te planteas en un momento dado ver si un vierteaguas está certificado, en las certificaciones anteriores debes poder entrar en PLANTA X, habitación Y y poder comprobar si está cobrado o no. Si certificas 12 vierteaguas de 70cm y 6 de 55cm sin detalle, será más rapido -mucho mas-, pero aunque el valor total sea correcto, en un futuro antre una variación, deberás volverlo a medir todo para saber si falta o no el vierteaguas en cuestión.
Certificación parcial y certificación a origen
Las certificaciones las entrego tanto al orígen, como parcial. Lógicamente, el formato correcto es al orígen, puesto que permite las correcciones de errores o controversias sobre la anterior. Sin embargo al constructor y al promotor -y a algunos técnicos- les suele gustar la certificación parcial, puesto que es más inteligible y más concreta que una tediosa certificación al orígen. Sin embargo, cuando hay correcciones anteriores, debo hacer algunas líneas de abono y contra medición, para que los importes de la parcial y orígen sean el mismo, dejando las lineas incorrectas en la anterior y abonarlas y corregirlas en la presente.
Análisis de desviaciones
En consecuencia de la certificación, efectuo el control de desviaciones, indicando sobre las partidas de proyecto cuáles van por debajo de lo previsto y cuales por encima. Cuantificar las partidas no ejecutadas y que no se ejecutarán -yo les llamo antiextras- y determinar los trabajos realizados que no estaban previstos. Combinando estos cuatro conceptos, hallar la desviación real de la obra en cada certificación. Desde hace tiempo, este análisisi que se desprende directamente del programa de mediciones, lo entrego en formato Excel. La gente lo valora y agradece. Es una tabla muy completa y marcada en colores detectando rápidamente desviaciones y extras gracias a su grafismo visual.
